Experiencias y vivencias de un investigador Español en Alemania
Horacio’s blog
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Notas diversas sobre simulación, programación, biofísica, vida en Alemania y un largo etcétera
El Gobierno prevé presentar el 12 de marzo la Ley de Ciencia y Tecnología
(noticia completa aquí)
El Gobierno prevé presentar el próximo 12 de marzo la Ley de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación. Así lo ha anunciado el presidente del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, durante el pleno monográfico sobre Economía celebrado en la Cámara Baja.
Asimismo, el plan de promoción de la industria social y la Ley de protección del medio marino será presentada el 26 de febrero.
Zapatero anunció en el hemiciclo las iniciativas que promoverá el Gobierno en los dos próximos meses, entre las que también se encuentran la aprobación el próximo 5 de marzo de un plan para luchar contra el fraude y la economía sumergida.
Por otro lado, el Gobierno prevé para el 31 de marzo, el plan de racionalización de la Administración General del Estado, y en cuanto a la Comisión Interministerial de Política Industrial, adelantada el martes por el ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, Zapatero concretó que se creará el próximo 18 de marzo, con el fin de presentar un “diagnóstico” de la situación del sector y para identificar sus principales retos de cara a los próximos 10 años.
No obstante, el presidente no fijó una fecha para la aprobación del proyecto ‘estrella’ del Gobierno, la Ley de Economía Sostenible, aunque confió en que se acometa “en el menor tiempo posible”
La inversión estatal en I+D está estancada
Noticia de hoy en elpais.es;
Los 9.673 millones de euros que se adjudica a la investigación científica y tecnológica en los Presupuestos Generales del Estado (PGE) en 2009 supone un incremento sólo del 2,5% respecto al año pasado, en términos corrientes. Con la corrección de la inflación, “el crecimiento es prácticamente nulo y se aleja enormemente del incremento anual de recursos del 16% previsto en el VI Plan Nacional de I+D+i 2008-2011″, explican los representantes de la Confederación de Sociedades Científicas de España (COSCE), cuya comisión de presupuestos ha analizado la situación de este año y emitido un informe. La previsión del plan nacional vigente era una equiparación anual del 16% para lograr, al término del mismo, una equiparación de la inversión española en I+D a la media europea.
La COSCE, que agrupa a 60 sociedades científicas, que suman unos 30.000 científicos en España, ha constituido también una comisión de análisis del borrador de la nueva Ley de la Ciencia, y la conclusión es que es un documento positivo pero aún imperfecto y “timorato”.
Respecto a los presupuestos, hay que tener en cuenta, señala José De No, miembro de la comisión de presupuestos de la COSCE, que la financiación de los PGE supone sólo un 18% del compromiso de financiación total de la I+D española, ya que el 28% corresponde a las comunidades autónomas, el 47% a las empresas y el resto a otras fuentes como los programas de la UE. “El no incremento de la financiación es preocupante porque puede suponer el incumplimiento de los planes y compromisos de inversión del Plan Nacional de I+D+i 2008-2011 y limitar la actividad investigadora, uno de los pilares básicos para superar la crisis actual”, afirma la COSCE.
De No ha desmenuzado un poco las cifras y destaca que en 2009 los anticipos reembolsables (los créditos) se incrementan significativamente, un 5,7%, frente a las subvenciones, que se reducen un 1,5%. Hay que tener en cuenta que los equipos científicos utilizan sobre todo las subvenciones de los programas de investigación y apenas pueden utilizar los créditos, puesto que los resultados que obtienen de su trabajo, en sus laboratorios, no tienen por qué generar beneficios inmediatos para reembolsar préstamos. “Los fondos de las convocatorias públicas [para programas y proyectos de I+D] se reducen en un 17%”.
En cuanto a la financiación por áreas, los programas que van a la cabeza en la asignación de recursos “continúan siendo los relativos a Tecnología Industrial, con una inversión de 2.678.571 euros y un crecimiento del 4,88% respecto a 2008″. Las inversiones en telecomunicaciones (1.102-920 euros) son las que más han crecido este año respecto al anterior, un 37%. Sin embargo, explica la COSCE, la mayor reducción presupuestaria la experimentan este año los programas relacionados con la Sociedad de la Información, que recibirán casi un 50% menos que en 2008.
Joan Guinovart, presidente de la COSCE, subraya que, por muy importante que sea la financiación, si no hay una estructura de gestión del sistema científico adecuada, el dinero no se aprovecha. En esta encrucijada entra el borrador de la nueva Ley de la Ciencia, que debe sustituir a la de 1986, y que ha preparado el Ministerio de Ciencia e Innovación. “Es absolutamente necesaria una nueva ley que flexibilice el sistema”, ha destacado Guinovart, “y pedimos a todos los partidos políticos un pacto para que esta ley sea realmente el instrumento que el país necesita; es necesario que los partidos dejen las rencillas políticas para ocuparse de esto”.
Entre las propuestas destacadas para esta futura ley, los representantes de las sociedades científicas proponen la creación de un consejo científico asesor -en paralelo al consejo de política científica contemplado en el borrador de la ley- para garantizar la presencia de la voz de la ciencia. Un tema que preocupa a los investigadores es la articulación correcta y eficaz de las políticas del Estado con las Comunidades Autónomas. “Nos da miedo la visión local del poder”, señala Juan Luis Vázquez, presidente de la comisión de la COSCE que analiza el borrador de la nueva ley.
Vázquez recuerda que la ley vigente, de 1986, introdujo los instrumentos clave para el despegue de la ciencia en España, “pero crecimos mucho en masa corporal y no tanto en músculo, por eso la ciencia en España no es un niño prodigio”. Según explica, la nueva ley debe cimentar la conexión eficaz de la investigación científica con el entramado empresarial e industrial, “que no ha funcionado bien”, pero también poner en marcha un sistema que prime la calidad, la excelencia de la ciencia. La autonomía de gestión de los institutos, añade, debe ir a la par con las responsabilidades exigidas a sus directores, y se les debe pedir mucho, “planes visionarios”.
La COSCE valora positivamente en el borrador de la ley elementos como la internacionalización de la ciencia española; el fomento de la investigación en el sector privado; el fomento de la cooperación sector público/sector privado; el fomento de la cultura científica; la propuesta de una carrera investigadora alternativa a la funcionarial; y la creación de agencias de financiación, “aunque algunos puntos no están bien desarrollados”.
En el elenco de puntos débiles se señala, por ejemplo, el ámbito reducido de aplicación de la ley; “el espíritu demasiado reglamentarista y el exceso de detalles inapropiados, cuando en realidad es el establecimiento de unos principios básicos los que más se necesita”; la participación de las Comunidades Autónomas no está suficientemente elaborada; no se aborda la reforma del sistema de gobernanza de los agentes ejecutores de los programas científicos; y la escasa referencia a las universidades, cuando en ellas se realiza el 60% de la investigación en España.
30.000 científicos españoles denuncian la casi nula inversión en I+D en 2009
Noticia aparecida en elmundo.es;
Más de 30.000 científicos, agrupados en la Confederación de Asociaciones Científicas de España (COSCE) han denunciado el crecimiento, prácticamente nulo, de los recursos destinados a la investigación científica en los Presupuestos Generales del Estado 2009. Según un informe de sus expertos, la subida es de un 2,5%, frente al 16% previsto en el VI Plan Nacional de I+D+i, vigente hasta 2011.
De esos fondos, además, la subida más importante se produce en el apartado de créditos reembolsables, que aumentan un 5,7%, mientras que las subvenciones -las más utilizadas por los investigadores- bajan un 1,5%. Por otro lado, también disminuyen un 17% los fondos de las convocatorias públicas, si bien, como recuerda el presidente de COSCE, Joan Ginovart, “buena parte de esta partida ya está adjudicada a proyectos concretos”.
Este año, el Plan E contra la crisis, reconoce Ginovart que ha paliado, en cierto modo, la falta de recursos para los investigadores, si bien se teme que el próximo año la situación se mantenga, y sin ningún Plan E de propina.
En todo caso, reconocía a elmundo.es que “es una contradicción que se diga que la investigación y la innovación son un eje fundamental para salir de la crisis económica y luego se bajen los recursos“.
Un segundo informe analiza el borrador de la Ley de la Ciencia que prepara el Gobierno, en el que detectan algunos fallos importantes: “Está bien que se eliminen los escollos presentes en más de 40 leyes que dificultan el trabajo científico, pero es timorata en cuanto a la eliminación de todas las trabas y, además, entra en detalles que no deberían figurar en la ley”, afirma Ginovart.
La COSCE ya ha entragado el informe al secretario de Estado de Investigación, Carlos Martínez, y a los parlamentarios de diferentes partidos políticos
La aventura de convertirse en científico en España
Interesante artículo publicado hace unas semanas en eleconomista.es;
¿Qué consejo sería el más adecuado si algún día su hijo o hija le manifiesta el deseo de convertirse en investigador científico para trabajar en España? Existen dos posibles respuestas. La primera es más emocional: “Debes dedicarte a lo que te gusta, a ser el mejor científico posible”. La segunda, visto lo que hay en este país, es más inteligente: “Perfecto, pero aparte de un buen científico, cultiva las amistades y los contactos. Tienes que conseguir influencias. Sin ellas, estás perdido. Vivirás en la precariedad”.
¿Como ser un buen científico? El veredicto está en manos de la comunidad científica internacional. Al fin y al cabo, la ciencia es una herramienta que valora datos y los reproduce. Así que si uno es bueno y tiene talento científico, las revistas internacionales que publican los hallazgos científicos siempre tienen abiertas las puertas.
Puede argumentarse que también en este sentido las habichuelas se cuecen de una forma en cada caso, pero lo cierto es que existe una forma objetiva de valorar el bagaje científico de un investigador, y es por las publicaciones que logra, la calidad de la revista en que publica, y la repercusión que tiene (las publicaciones científicas tienen cada una un índice de impacto y están perfectamente valoradas dentro del circuito). La buena ciencia siempre se abre camino. La mala se queda en la cuneta.
Curriculum impresionante y chasco
Imaginemos que nuestro candidato o candidata consigue una beca para hacer el doctorado o el postdoctorado en el extranjero, y logra un buen número de publicaciones en revistas como Nature, Science, The Lancet, Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), Cell, Physics Review Letter, ect, según sea su especialidad. Con un currículum científico impresionante bajo el brazo, vuelve a España con el deseo de conseguir un trabajo digno, quizá trabajar como profesor de investigación en la Universidad o investigador en el CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas). ¿Que va a ocurrir después?
Muy probablemente, se va a llevar el chasco de su vida, opinan dos expertos consultados por Ecodiario, que se han mostrados muy críticos con la inminente y nueva ley de la ciencia en España, todavía no aprobada y en fase de borrador.
“Durante los años ochenta, nos dijeron que lo importante era investigar, convertirse en un gran científico”, nos dice Luis Rull Fernández, catedrático del Departamento de Física Atómica, Molecular y Nuclear de la Universidad de Sevilla. “Nos han engañado“.
Los casos se repiten una y otra vez. En la Universidad, gente extraordinariamente cualificada, que opta por un puesto, es sistemáticamente desplazada por otros no tan brillantes, pero más hábiles, con experiencia como gestores, con buenos amigos y padrinos. Sigue ocurriendo incluso hoy con más frecuencia, desde que hace algunos años la revista Nature levantó un escándalo al acentuar el problema de endogamia que sufre la Universidad española, un mundo donde resulta muy difícil penetrar o progresar a pesar de que tengas un centenar de excelentes artículos de investigación.
“Al amigo plata, al enemigo plomo, y al indiferente la legislación vigente“, resume Rull de manera muy gráfica. “Han seguido favoreciendo que los buenos se sigan yendo, como es el caso de Ignacio Cirac, y que casi ninguno bueno vuelva en condiciones”. Y los que lo hacen, suelen estar en condiciones precarias, sufren un acoso laboral y se les aparta, tanto en el CSIC como en las universidades.
A pesar de ello, existen excelentes catedráticos e investigadores españoles (Rull es uno de ellos y dirige un grupo de investigación de elite), muchos de ellos jóvenes que proceden del extranjero. La ciencia española ha dado un salto brutal desde hace veinte años, cualitativamente y los científicos españoles publican cada vez con mayor frecuencia investigaciones espectaculares en las mejores revistas del mundo. El problema no es que los científicos españoles sean mediocres, que no lo son. El problema se centra en lo de siempre: las enormes rigideces del sistema de ciencia e investigación en España, y la escasez crónica de dinero.
La nueva ley, solo palabras
En la nueva ley de ciencia, se recogen puntos que parecen muy razonables: la creación de una Agencia de Financiación, la contratación laboral de los investigadores por cinco años con una evaluación externa (tras la cual vendría la contratación indefinida).
Se propuso agrupar a todos los Organismos Públicos de Investigación bajo un súper-CSIC, algo que no ha prosperado finalmente. Y se desea facilitar la movilidad entre los investigadores, permitiéndoles coger excedencias para que trabajen en las empresas privadas y luego puedan retornar a sus puestos.
¿Razonables? “Bla, bla, bla“, nos dice Manuel Nieto Vesperinas, profesor de Investigación del Instituto de Ciencias de Materiales del CSIC. Un experto en fotónica y optica con una lista impresionante de publicaciones en las revistas más prestigiosas de su ramo.
“Es casi un milagro que después de la primera ley de ciencia del gobierno de Felipe González, los ministros de turno no hayan sabido acertar con lo que de verdad nos importa y preocupa a los que trabajamos en esto”, nos dice Vesperinas. Los cambios siempre son “erráticos” e “irrelevantes” para los profesores de universitarios y los científicos, algo que se está poniendo “en evidencia por estas crisis”.
Para Vesperina, es todo mero maquillaje, en un país “donde no he podido contratar a un doctor por Oxford o de París porque no tiene su título homologado. Menos mal que, como siempre, el rescate nos viene de fuera, y desde allí nos organizan lo que somos incapaces de hacer nosotros solos, con la unificación de títulos vía Bolonia”.
Otro ejemplo. Vesperinas tiene un proyecto CONSOLIDER, considerado como una iniciativa para sufragar proyectos de excelencia a los mejores investigadores, y narra que el otro día fue a cobrar la segunda anualidad del proyecto. La transferencia llegó al CSIC el pasado mes de diciembre, pero el dinero no le ha llegado a este investigador por una razón insólita: “El CSIC no lo ha apuntado”. ¿La razón? “Les falta constantemente personal en el departamento de asuntos económicos, y el que tiene trabaja a destajo y a disgusto, por los pésimos sueldos que se pagan”.
Para este experto, el borrador de la nueva ley es irrelevante. “Es todo mera burocracia, y cada vez es más viscoso para moverse administrativamente“. “Nuestra investigación es incapaz de producir transferencia tecnológica, que es lo difícil, porque la ley de incompatibilidades nos impide ser nuestros propios presidentes de empresas”.
Un ejemplo gráfico: los cambios constantes en los ministerios. En la remodelación última, el Ministerio de Educación, Ciencia e Innovación, se transforma en un ministerio de Ciencia y Tecnología por un lado, como en la época de Aznar, y de Educación (que agrupa a Universidades), por otro. “la dirección general de Investigación del MEC tardó meses en 2007 en trasladarse a la M-30, y perdieron con ello bastante documentación que afectó a la tramitación de solicitudes de proyectos. Y ahora los vuelven a trasladar. Es una pena, la desorientación de los políticos el total“.
2010 Horacio